Diariamente gente aparentemente invisible, vive sufriendo en nuestras ciudades, están en los lugares que menos visitamos, por eso no los conocemos o no los recordamos. César Guilbert es un joven chihuahuense que sí le interesa esa gente y seguido recorre los hospitales, y otros lugares tristes para llevar un mensaje de aliento y esperanza. Más que conmovedor, es desafiante e inspirador, ojalá todos lo imitemos.